El fin de semana del 6 de marzo vino Eva de visita. Solo 3 dias por aquello del trabajo, pero son muuuucho mas que ninguno :)
Primero os cuento la parte “si lo que no me pase a mi…” y luego la visita.
Eva llegó el Viernes a las 2, asi que yo toda aguililla dije, voy temprano a trabajar, paro en el super de camino a comprar la comida y asi toda la tarde me dedico a pasear con Eva. Yo siempre ilusa… salgo de casa, me subo en la bici, noto que no anda bien me bajo y paf!, rueda pinchada…
Bueno, aun con sonrisa digo pues nada, voy a super de aqui a lado en el centro y luego cojo el bus. Voy por el super y cuando estoy pagando… me doy cuenta de que mi tarjeta del bus se la deje a Orr el dia anterior. Entonces pense, bah, ya que estoy aqui voy a casa de Benedikt (cerca del super) y le pido la suya. Pero Ben no estaba en casa, y como quedaba cerca de la tienda del poster pues ya lo fui a recoger (si, punto positivo).
Sali del poster y fui andando hasta la parada, y entonces fui a comprar el billete al kiosko y le dije a la chica “1 billete” y ella “si compras 10 te sale mas barato”, y yo “si, pero yo quiero 1″, y ella “pero 10…” y mientras que jugabamos a este juego tan entretenido pues paso el bus (porque no lo compre en el bus directamente?, pues porque no se me ocurrio que dentro del kiosko se tardan 3h mas…) y finalmente llegue al trabajo no muy temprano que digamos.

En fin, una vez llego Eva ya todo bien. Fuimos a la noche poker a casa de Claudia, el sabado paseamos por Leuven un poco, y el domingo fuimos a Bruselas con una guia guay que me regalo mi madre por Navidad (mucho mejor que la guia de Felicidad de Heitor). La guia trae un monton de sitios mas que los tipicos a los que ya fui mil veces, asi que con gran pateada inclusive vimos cosas nuevas. Entre ellas un paseo por casas Art Deco que s
e lo recomiendo a cualquiera.
Mientras haciamos el paseo resulta que la guia tenia un fallo en las direcciones (aunque sigue siendo guay) y de llegadas a enfrente de una de las casas no sabiamos seguir. Asi que yo intente sacarle informacion a la guia mirandola mal (ver foto) pero no funciono.

Y mientras estabamos alli vino un señor a preguntarnos “Hablais frances?” y yo “Si, por?” y el “No, es que soy el dueño de la casa y era por si queriais verla por dentro…” Asi que alla fuimos y la verdad que una pasada, no se cuanto costara comprar eso y mantenerlo, pero impresionante.
Y nada mas, como siempre lo bueno se acaba… pero en una semanita y media ya toca otra vez. Y en Vigo!
Mas fotos